Cuando el servicio es un estilo de vidaEs un hecho que ha sido comprobado por varias generaciones de fieles clientes de esta institución que cumple en el 2012 ochenta años de servicios continuos.
El nombre de Farmacia Betances es sinónimo del servicio farmacéutico personalizado, con atención particular a las necesidades de cada persona, no importa su nivel social o económico.
Así fue instituido por su fundador, don Luis Cartagena Nieves. Cuatro generaciones de su familia Cartagena han trabajado en la farmacia que es visitada a su vez por generaciones de pacientes.
Ennie Cartagena, hija del fundador y quien lleva 37 años al frente de la empresa, nos explica que ahora les están llegando muchas personas que se marcharon a Estados Unidos en las décadas del 1960 y 1970. Al regresar, retoman la relación con Farmacia Cartagena y se complacen en relatar el modo en que los trataba don Luis.
“Era un hombre desprendido, si alguien lo invitaba al campo a tomar café, al otro día le enviaba una nevera; si le vendía una finca a alguien, dejaba que se la pagara poco a poco, y la gente no le fallaba.
Todavía hoy tenemos de esa gente de palabra, de antes, que si no pueden pagar su medicina se le permite que la paguen poco a poco y esa gente está aquí semana por semana para abonar a su cuenta”, nos dice Cartagena.
La Farmacia Cartagena, ubicada en el número 83 de la Calle Betances, es una de las empresas más sólidas en la ciudad de Caguas y se ha podido mantener así gracias al servicio personal y directo.
En sus 80 años de vida ha gozado de alto prestigio y ha contado con el patrocinio de una inmensa clientela. Muchos de sus asiduos clientes están tempranito a la puerta de la farmacia que abre a la 7:30 de la mañana. Acuden allí a pagar la luz, el agua y el teléfono para evitar las largas filas en las agencias.
Don Luis Cartagena era un muchacho joven cuando llegó a Caguas desde el pueblo de Cidra. Traía todo un mundo de sueños para desarrollarlos en el pueblo turabeño.
Era un joven humilde, visionario yemprendedor. Dejaba en Cidra a su madre, doña Emilia Nieves y ocho hermanos menores para los que tenía que trabajar.
Sus primeros años en el ambiente profesional los dio en el 1927 en la Farmacia Martínez, propiedad de don Manolo Martínez. Allí maduró su entusiasmo y se motivó para abrirse campo en un negocio propio. Fue el Sr. Henrik Tadeus Japsen, un propagandista médico alemán, quien le prestó $800.00 para que comprara la farmacia. En aquella época esa cantidad era una suma considerable, pero el Sr. Japsen confió en aquel joven simpático de mirada franca y sincera.
Tuvo una gran visión al reconocer en Luis Cartagena las potencialidades para triunfar.
Fue en el año 1932 cuando abrió al público Farmacia Betances. Estaba al frente don Luis con su compañero y amigo Herminio Cintrón. El primer boticario fue Luis Enrique Martínez. Así se inició una empresa de éxito desde sus comienzos.
Doña Ennie Cartagena nos muestra que su padre dejó una huella de respeto y admiración entre las personas que le conocieron: “El haber forjado esta empresa fue obra de un soñador. Visualizó cada detalle y proyectó futuros servicios para el pueblo.
Ese hombre honesto y bondadoso que fue don Luis, con su idealismo, hizo de la farmacia el lugar donde el cloente no se va sin su medicina, aunque le falte dinero para comprarla. Su lema era, “En primer lugar está la salud, el dinero siempre aparece”.
La confianza en el cliente de limitados recursos económicos le ha ganado una clientela de amigos a la Farmacia Betances. Este sello de respeto y consideración ha permanecido durante 80 años como política de la institución.
El prestigio de la Farmacia Betances es tal, que los dermatólogos de toda la Isla refieren a sus pacientes a ella, ya que tienen la seguridad de que aquí le van a preparar bien las medicinas para la piel que requieren mezcla.
Don Luis Cartagena Nieves, cuyo nombre lleva una de las principales escuelas elementales de Caguas, se casó con Virginia Muñoz Torres y tuvieron dos hijos: Luis (qepd), quien fue dueño de la Drogería Betances, empresa líder en la distribución de productos farmacéuticos en Caguas y toda la Isla; y Ennie, actual presidenta de la Farmacia Betances cuya hija, la Lcda. Ennie V. López es la farmacéutica regente y administradora.
Ya la Farmacia Betances cuenta con la cuarta generación de la familia Cartagena al frente de la empresa. Además de doña Ennie y la Lcda. Ennie V. López, forma parte de la dirección de esta institución cagüeña el CPA Andrés Ferrer López, lo que asegura que el propósito de servicio y la calidad humana continuarán por muchos años para beneficio de los ciudadanos que confían en la relación directa con su farmacéutico.
“Hay mucha gente que le tiene miedo a preguntarles a los médicos por qué le recetan un medicamento y vienen aquí y hay que explicarles”, indicó jocosamente doña Ennie.
Además de su labor en la farmacia, don Luis Cartagena Nieves fue un líder extraordinario en la ciudad. Presidió los capítulos de Caguas de la Cruz Roja y de la Liga Antituberculosa, así como el Club Rotario de Caguas, el Consejo Católico y la Fraternidad Alpha Sigma Gamma, entre otras organizaciones.
El buen criterio de don Luis para seleccionar sus empleados fue una de las claves de su éxito. Nombres como los de Herminio Cintrón, Lcdo. Ángel Ramos, Danila Claudio, Miguel A. Santiago, Mandín Cartagena, Ismael Zayas Aponte y Domingo García Conde forman parte de la historia de buen servicio y atenciones que caracterizan a la Farmacia Betances. Así también, fueron fieles colaboradores, los doctores Francisco Calzada, José Soto Solá, Alfredo Carrasquillo y los doctores Mulero.
No puede faltar en esta reseña la enfermera Rosa Vega, ángel de la farmacia que todavía continúa su eficiente labor, ya por cerca de 60 años. “Es Rosita el alma que dejó mi padre para que sus clientes siempre tengan el cariño que él les daba”, comenta Ennie Cartagena.
Al cumplir su aniversario número ochenta, la Farmacia Betances sigue siendo un pilar en los servicios de salud de nuestra región. Se ha modernizado y aceptan planes de salud, pero el ambiente y el trato continúan como en los tiempos de antes, cuando don Luis Cartagena Nieves fue modelo de lo que es un empresario que ama a su pueblo. Hay cosas que no cambian y, todavía, la medicina que no consigues en otro lado, en Farmacia Betances la hay y, si no, la consiguen.