Treinta aniversario del Sida Parte 2
Miércoles 22 de Mayo de 2013 05:59
Escrito por Edmundo Kraiselburd - Especial para Ciencia Puerto Rico / El Nuevo Periódico
A principio de 1990 y con una subvención de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), el Laboratorio de Virología del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (RCM) comenzó a trabajar con los virus que producen Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) en los monos Rhesus. Estos se conocen como los Virus de Inmunodeficiencia en Simios (VIS) y son muy similares al Virus de Inmunodeficiencia Humana tipo 2 (VIH-2).
Una tremenda casualidad llevó al Laboratorio a un importante descubrimiento sobre el VIS. Uno de los investigadores dejó unas células que habían sido infectadas por el VIS por varias semanas en una incubadora.
Al examinar esas células bajo un microscopio, los científicos observaron que estaban vivas y creciendo normalmente. Esto era contrario a lo esperado, ya que el VIS, como el VIH, mata a la célula que infecta.
El equipo del Laboratorio de Virología investigó el por qué de este fenómeno por varios años y descubrió que estas células que sobrevivieron la infección de VIS estaban infectadas con un virus defectuoso que no las mataba. A su vez, las células producían ese virus defectuoso en grandes cantidades y eran inmunes a la re-infección del VIS.
Un defecto genético hace que este VIS no infecte apropiadamente, ni mate a las células del Rhesus. Sin embargo este virus defectuoso contiene casi todos los antígenos (moléculas que causan una reacción inmune y la producción de anticuerpos) del VIS normal, haciéndolo un candidato ideal de estudio para el desarrollo de una posible vacuna contra el VIS y eventualmente contra VIH-2.